El interior del BMW Z4 Coupé.

Capota automática del Z4 Coupé.

Su vista identifica con facilidad el indicador de velocidad y el cuentarrevoluciones. Sus manos se aferran a la curvatura del volante deportivo, forrado en cuero y con ajustes multifunción. Los botones de la caja de cambios esperan su activación. Los asientos deportivos vienen de serie para conseguir esa última sensación de pista de carreras. Los sutiles embellecedores en aluminio del salpicadero atraen la luz del sol. Asimílelo todo durante un momento... Y después arranque el motor.