El BMW Serie 1 tiene carácter. Las tomas de aire delanteras, rediseñadas y agrandadas, dejan que el motor respire hondo. Los remates de los faros dobles son más prominentes; los faros antiniebla opcionales son ahora rectangulares y de forma más nítida. Los retrovisores delanteros y las líneas activas y ágiles del lateral producen una impresión de elegancia y fuerza gracias a una serie de toques discretos. El dominio de las líneas horizontales confiere también a la parte trasera un aspecto más dinámico. El definido curso del faldón trasero es la prolongación de las líneas de los faldones laterales, en perfecta armonía con el spoiler delantero.