Control Dinámico de Estabilidad (DSC).
El Control Dinámico de Estabilidad (DSC) aumenta la seguridad facilitando el control del vehículo incluso en condiciones de conducción adversas o en superficies irregulares.
El Control Dinámico de Estabilidad (DSC) es el núcleo de los sistemas de control del bastidor en los vehículos BMW. Garantiza los niveles máximos de estabilidad al conducir y aumenta al máximo la capacidad de tracción de todas las ruedas al arrancar o al acelerar. Detecta los primeros síntomas de sobreviraje o subviraje y ayuda a mantener el vehículo en su trayectoria con seguridad, aunque los neumáticos tengan distintos niveles de agarre.
Sofisticados sensores vigilan permanentemente la conducción del vehículo. La información procede de una serie de sensores que supervisan la rotación de las ruedas, el ángulo de dirección, las fuerzas laterales, la presión y la guiñada (grado de rotación en torno al eje vertical). Un modelo de simulación almacenado en la unidad de control del DSC garantiza la estabilidad (modelo de una o dos vías) y permite comparar la información procedente del volante y el acelerador: si la diferencia entre el modelo y la conducción real del vehículo es excesiva, el DSC actúa para aumentar la estabilidad o la tracción.
Se interviene específicamente en los sistemas de gestión del motor y frenos; el sistema xDrive se incluye también en todos los vehiculos con tracción total. La reducción o el aumento del par y el frenado de una rueda pueden aumentar la estabilidad y la tracción. El sistema integrado de regulación de la guiñada de la dirección activa ayuda también significativamente a reducir el esfuerzo en el volante y a la contribución del DSC a la estabilidad.