Intercooler.

Rendimiento superior del motor, menor consumo, emisiones reducidas, combustión más eficaz: el intercooler ayuda a conseguir que los motores diésel de BMW sean los mejores del mundo.

El intercooler es una unidad especial de transferencia de calor que se incluye en todos los vehículos diésel de BMW. Está situado entre el motor y el turbocompresor. El aire que entra, una vez calentado en el compresor, es dirigido a través del intercooler para reducir su temperatura antes de introducirlo en la cámara de combustión: el aire frío contiene una proporción significativamente más elevada de moléculas de oxígeno que el aire caliente, por lo que los niveles de oxígeno aumentan en la cámara de combustión. El resultado son mejores prestaciones, así como niveles más bajos de consumo y emisiones.