Régimen elevado, grandes prestaciones: desarrollado a partir del deporte del motor, el concepto de régimen elevado de BMW permite a los motores BMW ofrecer unas prestaciones excepcionales. Es un elemento clave de la inconfundible y fascinante experiencia de conducción de un vehículo BMW M.
Con relación al diseño del motor, hay tres formas de aumentar la potencia del motor. Puede aumentarse la capacidad de los cilindros o instalarse turbocompresores, pero estos dos enfoques aumentan el peso y exigen espacio. El tercer enfoque es diseñar un motor que funcione a regímenes muy elevados, y este es el planteamiento que BMW M GmbH ha explorado con éxito durante más de treinta años.
El principio de régimen elevado se basa en un hecho simple: la existencia de más revoluciones por minuto significa que el proceso de combustión se produce con más frecuencia y libera más energía. La energía y el rendimiento están directamente relacionados, por lo que los motores de régimen elevado ofrecen un dinamismo extraordinario.
Sin embargo, este enfoque exige más esfuerzo a los componentes del motor. Los pistones de un motor BMW M impulsan el cigüeñal a velocidades de hasta 8.250 revoluciones por minuto. Esas fuerzas tan enormes someten el bloque motor a temperaturas extremadamente altas y a vibraciones. Por esta razón, los motores BMW M se construyen con materiales muy robustos.
El peso del motor desempeña un importante papel en la determinación del dinamismo global de un vehículo, y los motores ligeros de elevado régimen creados por BMW M proporcionan una capacidad de respuesta sin igual, una aceleración ágil y una fascinante entrega de potencia a cualquier régimen.