Protección en todos los sentidos: los airbags laterales delanteros y traseros le ofrecen una mayor protección en caso de sufrir un impacto lateral y reducen significativamente el riesgo de lesiones a la altura de la cadera y el pecho.
Las colisiones laterales suponen un gran peligro para el conductor y los ocupantes del vehículo. Los airbags laterales delanteros y traseros forman parte de una respuesta de seguridad perfectamente coordinada y ofrecen una protección eficaz, puesto que impiden que penetren objetos procedentes del exterior en el interior del vehículo y reducen el riesgo de lesiones.
20 milésimas de segundo es el tiempo que tardan las robustas almohadillas de aire en inflarse completamente, formando una barrera protectora entre la puerta y el ocupante. El airbag lateral aleja el cuerpo del ocupante de la zona de peligro, con lo que se consigue reducir la fuerza que soporta éste en caso de producirse una colisión lateral. Asimismo, se reduce considerablemente el riesgo de lesiones a la altura de la cadera y el pecho.
Gracias a su diseño inteligente, todos los ocupantes gozan de una mayor protección lateral con independencia de su posición, es decir, de si el asiento está situado más adelantado o atrasado o de si el respaldo está más o menos reclinado. Los airbags laterales se han fabricado de tal modo que ofrecen una protección eficaz sea cual sea la posición del asiento. A diferencia de los sistemas integrados en los asientos, estos airbags también ofrecen una excelente protección en caso de colisión frontal con desviación o en caso de que el torso sufra una sacudida hacia adelante.