El sistema de alta precisión de control de la potencia -el sistema de control electrónico de las válvulas de mariposa- garantiza un control preciso de la potencia del motor convirtiendo el movimiento del pedal del acelerador en una señal digital que se envía al sistema de gestión del motor. De este modo, se consigue una entrega de potencia más suave y constante, un menor nivel de emisiones y un uso más eficiente del combustible.
El control electrónico de las válvulas de mariposa utiliza una señal eléctrica en vez de un cable mecánico para conectar el pedal del acelerador con las válvulas de mariposa. Este sistema, conocido en inglés como “drive by wire”, transmite digitalmente la posición del acelerador a la unidad de gestión central del motor. Un pequeño motor eléctrico adapta entonces la posición de cada una de las válvulas de mariposa independientes.
El sistema tarda tan sólo 120 milésimas de segundo en abrir por completo las válvulas de mariposa, prácticamente lo mismo que tardaría un conductor experimentado en pisar a fondo el acelerador. Esto proporciona al conductor una mayor precisión al acelerar, asegurándole una conducción suave y sin vibraciones, sobre todo a bajas revoluciones. Además, el encendido optimizado y la apertura de las válvulas, así como la posición ideal de éstas y la cantidad idónea de combustible inyectado, permiten reducir el consumo y las emisiones.
Otra característica importante es que el control electrónico de las válvulas de mariposa contribuye a reforzar la seguridad de conducción, puesto que en caso de producirse un fallo mecánico que suponga un peligro como, por ejemplo, que las válvulas de mariposa se coloquen accidentalmente en posición de máxima admisión, se activa un programa de manera automática. Y con sólo pulsar un botón podrá activar el modo de conducción deportivo que también incorpora este sistema.