La pasión se encuentra con la inteligencia: los motores de ocho cilindros de BMW ofrecen más potencia, más rendimiento dinámico, un funcionamiento más suave y menor consumo de combustible.
Para mejorar aún más su rendimiento, el motor V8 de BMW ha perdido peso y ganado músculo. Gracias al uso de materiales ligeros y revolucionarias tecnologías, ahora pesa unos 30 kg menos y usa un 14% menos de combustible, aunque es también un 14% más potente. El resultado es un excelente empuje, un funcionamiento suave y un consumo extraordinariamente bajo de combustible.
Una de las principales tecnologías incorporadas al BMW V8 es el sistema de control variable de válvulas Valvetronic. Este sistema controla la cantidad de aire en cada cámara de combustión ajustando continuamente las dos válvulas de admisión. De este modo, asegura que el motor tenga en todo momento la cantidad exacta de aire.