El sistema de gestión completo para su motor: la Electrónica Digital del Motor (DME) controla los principales aspectos del funcionamiento del motor y garantiza una fiabilidad óptima, el máximo rendimiento y los mínimos niveles de consumo y emisiones posibles.
Mediante la gestión de las funciones clave del motor, la Electrónica Digital del Motor (DME) asegura una fiabilidad óptima, el máximo rendimiento y los mínimos niveles de consumo y emisiones posibles. Detecta continuamente todos los factores que afectan al funcionamiento del motor. A continuación, un microprocesador evalúa los datos y los traduce a órdenes para los sistemas de inyección de combustible e ignición.
El sistema DME recibe hasta 1.000 datos distintos por segundo, como el régimen del motor, el volumen de aire que entra, la densidad y la temperatura del aire, la temperatura del refrigerante, la posición del acelerador y la velocidad del vehículo.
El DME verifica todos los datos que entran comparándolos con la reacción del resto del sistema. Si un sensor defectuoso proporciona datos que no son realistas, el DME los sustituye por valores estándar prefijados. Si falla una bujía, el DME corta de inmediato el flujo de combustible a dicho cilindro para evitar que se dañe el motor.
El DME vigila también el sistema de alimentación eléctrica con sensores que miden la carga y el estado de la batería, así como el consumo eléctrico en cada momento. Al mantener niveles de carga de batería óptimos, se evita que esta se descargue y se dañe, garantizándose su máxima duración, lo que contribuye a asegurar que el motor arranque siempre con facilidad.
BMW presentó el primer sistema de Electrónica Digital del Motor del mundo en el BMW 732i en 1979.