Los motores más potentes del mundo requieren los frenos más eficaces del mundo. Los vehículos de la gama BMW M están equipados con los frenos de alto rendimiento Compound, que aseguran una rápida frenada del vehículo sin comprometer en ningún momento la seguridad y estabilidad.
Los vehículos BMW M incorporan unos frenos con discos Compound que ayudan a controlar la enorme potencia de aceleración de sus motores. Estos discos de freno se diferencian de los convencionales en que se han fabricado a partir de diferentes materiales, cada uno de los cuales ofrece una ventaja particular para obtener un rendimiento soberbio.
La campana del freno, por ejemplo, está hecha de aluminio. El anillo de fricción perforado y autoventilado de los discos de freno de fundición gris están conectados de manera flotante a la campana de aluminio mediante unos pernos fundidos de acero inoxidable.
Esta precisa combinación de materiales y diseño inteligente supone una reducción importante de la masa no suspendida del vehículo (de hasta 3 kg con respecto a los sistemas convencionales), además de conseguir una disipación del calor más eficaz, un excelente rendimiento y una vida útil más prolongada.