La tecnología inteligente se funde con la potencia dinámica: el sistema de transmisión automática con control electrónico permite adoptar un estilo de conducción deportivo y dinámico sin pisar el embrague. Éste permite reducir el esfuerzo de conducción y se adapta al estilo de cada conductor.
El sistema de transmisión automática se diferencia del manual en que cuenta con una serie de engranajes planetarios (una versión más compacta de la rueda dentada con tres engranajes epicíclicos en torno a un eje central) conectados por medio de un embrague multidisco. Este diseño permite cambiar de marcha con una suavidad excepcional. De este modo, el conductor puede centrar toda su atención en controlar la dirección y la velocidad.
El control electrónico de la caja de cambios garantiza que el cambio de marcha se realiza sin perder ni un ápice de potencia, puesto que calcula el momento exacto para realizar el cambio en función de la situación de conducción. Para ello, el sistema tiene en cuenta una amplia gama de variables como, por ejemplo, si es invierno o verano, si se está arrastrando un remolque o si la carretera es plana o tiene pendiente.
Además, controla la posición del acelerador. En caso de pisarlo a fondo, la función kick-down selecciona automáticamente la mejor marcha para acelerar rápidamente. Los puntos de cambio de marcha determinados flexiblemente y la precisión del ajuste del proceso de cambio de marcha garantizan un estilo de conducción deportivo y dinámico, una comodidad de conducción sin igual y un consumo de combustible extremadamente eficiente a lo largo de toda la vida útil del sistema de transmisión.