Recirculación automática de aire (AAR).

La recirculación automática del aire (AAR) protege al conductor y a los pasajeros impidiendo que las partículas contaminantes penetren en el interior del vehículo.

Este sistema es capaz de reconocer los gases que se encuentran presentes en el exterior del vehículo como el monóxido de carbono, el óxido de nitrógeno y otras sustancias contaminantes del entorno. Cuando la concentración de estas sustancias es demasiado elevada, el sistema activa automáticamente la función de recirculación de aire durante algún tiempo. Entonces, el climatizador filtra el aire del interior del vehículo, y el sistema impide que entre aire del exterior mientras que no se detecte un descenso de los niveles de partículas contaminantes.