Control de la ventilación.

Cuanto menor es la resistencia al aire, mayor es el ahorro de combustible, de modo que el sistema de control de la ventilación cierra las tomas de aire cuando no es necesaria la refrigeración, lo que mejora la aerodinámica y acorta el tiempo que tarda el motor en alcanzar la temperatura de régimen.

El flujo de aire a través del radiador ayuda a refrigerar el motor, pero también aumenta la resistencia al aire. El innovador sistema de control de ventilación de BMW cierra automáticamente las tomas de aire situadas detrás de la parrilla delantera cuando no se necesita refrigeración. El sistema vigila la temperatura del motor de su BMW y garantiza una temperatura ideal de funcionamiento abriendo y cerrando las tomas de aire cuando es necesario.
En condiciones normales de conducción, no suele necesitarse refrigeración adicional, por lo que el control de ventilación mantiene cerradas las tomas de aire. El resultado es una importante mejora de la aerodinámica de su BMW, que ayuda al motor a alcanzar una temperatura de funcionamiento óptima con más rapidez. El sistema sólo abre las tomas de aire cuando se necesita refrigeración adicional, para mantener la temperatura del motor en niveles óptimos.
Gracias a la mejora de la aerodinámica, se reduce el consumo y se mantiene al mínimo el ruido del viento. Además, el sistema contribuye a asegurar que el motor tenga una larga vida y mejora la comodidad de conducción.