El sistema de Electrónica de Seguridad Avanzada (ASE) ofrece una eficaz protección frente a posibles colisiones para el conductor y los ocupantes, adaptada a cada situación concreta.
En caso de accidente los sensores miden la gravedad de las fuerzas que intervienen. El sistema de Electrónica de Seguridad Avanzada emplea una red de fibra óptica infalible para coordinar la respuesta del sistema de seguridad. En milésimas de segundo identifica qué funciones de seguridad deben activarse.
Los airbags, los tensores y los limitadores de fuerza de los cinturones de seguridad se despliegan según las necesidades para los asientos ocupados. Cada airbag se infla hasta el nivel óptimo en función de la gravedad y la dirección del impacto. Si es preciso, el sistema desactiva la bomba de combustible y desconecta la batería del coche.
El sistema ASE detecta qué medidas de seguridad son necesarias y cuáles son superfluas. Así se minimizan los costes de mantenimiento después de un accidente de poca importancia al reducirse la sustitución innecesaria de airbags, etc.