Es más relajado conducir por autovías y autopistas con mucho tráfico con el control de crucero activo. Mantiene la velocidad deseada cuando es posible, a la vez que mantiene una distancia predefinida con los vehículos que van delante.
Los sensores de radar situados en la parte delantera del vehículo exploran constantemente la carretera. A medida que su BMW se aproxima a un vehículo más lento, el control de crucero activo reduce automáticamente la potencia del motor y aplica con suavidad los frenos, manteniendo su BMW a una distancia predefinida del vehículo que va delante.
Esta distancia se determina en segundos, no en metros, por lo que siempre existe un tiempo de reacción seguro con relación a la velocidad del vehículo en ese momento. Cuando el carril queda despejado, el Control de Crucero Activo aumenta automáticamente la velocidad del vehículo hasta su velocidad de crucero preferida. Pueden programarse previamente hasta cuatro velocidades de crucero diferentes. Basta tocar el pedal del freno o del acelerador para desactivar el sistema.
En las curvas, el Control de Crucero Activo utiliza los datos de los sistemas DSC y de navegación para calcular si debe ajustarse la velocidad de crucero y determinar si los vehículos situados en el campo del radar están en el mismo u otro carril.
El sensor del radar de alto rendimiento se calienta cuando hace frío, con lo que se garantiza su funcionamiento durante todo el año. El Control de Crucero Activo funciona a velocidades superiores a 30 km/h e inferiores a 180 km/h. El objeto del sistema no es servir de piloto automático: fuera de estas velocidades, si es preciso disminuir repentinamente la velocidad, se avisa al conductor con un mensaje de advertencia acústico o visual.